Imprima esta página

3er. Itinerario en Nápoles



La vía del mar: desde Chiaia a Posillipo.

El paseo marítimo entre Castel dell’Ovo y Posillipo, con el panorama del Golfo, el Vesubio y las islas, es la imagen más famosa de Napoles.

 
El perfil de la costa está dominado por las macizas murallas de toba de Castel dell’Ovo, el más antiguo de la ciudad, que se levanta sobre el islote de Megaris, enfrente al famoso barrio de Santa Lucia.
Hoy conectada a la tierra firme por un puente, esta isla fue elegida por el patricio romano Licinio Lúculo para construirse su villa.
Fue transformada en un convento por los monjes de san Basilio (492 d.C.). En el siglo XII, con los normandos, se convirtió finalmente en un palacio real fortificado.
Merecen una visita la Sala de las columnas, quizás el refectorio más antiguo de los monjes basilianos, construido reutilizando las imponentes columnas de la villa de Lucullo. Desde la Terraza de los cañones, colocada en la parte más alta del castillo, se goza de una vista espectacular del Golfo.

Cerca de piazza Sannazaro está la via di Piedigrotta (llamada así porque está “a los pies de la gruta”, hoy es una galería, excavada en el siglo I a.C. por los Romanos para facilitar el camino entre Nápoles y Pozzuoli; el barrio que está sobrepasando la gruta se llama, en cambio, Fuorigrotta), que termina frente a la iglesia de Santa Maria di Piedigrotta.

Entre la iglesia y la estación de Mergellina está ubicada la entrada del Parque de Virgilio, uno de los lugares más concurridos por los viajeros del Grand Tour. El parque alberga a la así llamada tumba de Virgilio, un sepulcro del siglo I d.C. identificado por la tradición con la sepultura del poeta. En 1939 se transfirió aquí también la tumba del poeta Giacomo Leopardi, muerto en Nápoles en 1837 Si dejamos atrás la costa, en dirección del barrio de Fuorigrotta, llegamos al piazzale Tecchio donde se encuentra la Mostra d’Oltremare, un vastísimo parque de exposiciones de gran valor histórico, arquitectónico y ambiental. El area con una superficie de casi 700.000 metros cuadrados, alberga edificios, jardines, fuentes, una grande arena al aire libre y un teatro.

Desde Mergellina la panorámica via Posillipo sube hacia la colina, la antigua Pausilypon (en griego “que mitiga el dolor”). Sobre el mar se ven el gigantesco Palacio Donn’Anna y las numerosas villas sumergidas en el verde.

 
En la punta del promontorio de Coroglio se encuentra la Villa del Pausilypon, los restos de la lujosa morada perteneciente a Publio Vedio Pollione, uno de los sostenedores de Octaviano Augusto. A su muerte, la villa pasó al emperador.
La grandiosa villa está compuesta por varios edificios construidos entre el siglo I a.C. y el IV d.C. y se extendía a lo largo de un área de unas nueve hectáreas. En el centro estaba la parte residencial del complejo, alrededor del cual se encontraban estructuras monumentales como el grandioso teatro, el Odeion y las termas.Palacio Donn'Anna"

Además de un propio puerto turístico ubicado en la Cala dei Lampi, el complejo contaba con sus propias vías de conexión como la galería conocida con el nombre de Gruta de Seiano que cruzaba toda la costa rocosa de Coroglio y desde donde, hoy, se accede al complejo.

El panorama más espectacular de Posillipo se goza desde la cumbre de la colina del Parque Virgiliano. Entre árbolés, jardines y estructuras deportivas, la mirada se pierde en el golfo de Nápoles y en los Campos Flégreos, en el tramo de mar donde emerge la isla de Nisida.

Esta vista excepcional influenció a una generación de pintores del 1800, conocidos como “Escuela de Posillipo”. Sus cuadros de este escenario encantado ayudaron a difundir el mito de las bellezas de Nápoles.

 
Desde los acantilados en desplomo de Coroglio y cala Trentaremi, en el extremo occidental de Posillipo, la vista mira la cercana Bagnoli, objeto de un amplio plan de recuperación tendiente al saneamiento ambiental de la marina, de la playa y de la ex área del Italsider, la industria siderúrgica en desuso desde hace años. Parte de las estructuras se han convertido en la Città della Scienza, interesante ejemplo de recuperación de arqueología industrial. Museo interactivo dedicado a los fenómenos científicos, a la historia de los descubrimientos, polo científico y tecnológico de vanguardia, es el primer Science Center italiano.
La visita, entre el gran planetario y los instrumentos científicos que es “obligatorio” tocar, apasionará a los niños y a los mayores.