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CAMINO INCA día por día



CAMINO INCA DE 4 DIAS

 

El día antes de partir hacia el Camino Inca nos reunimos con Ángel, el guía que nos llevaría durante los 4 días de caminata para explicarnos los detalles que debíamos saber antes de partir.

 

Como todo el equipo lo llevarían los porteadores, que eran los encargados de llevar las tiendas de campaña,colchonetas, la comida, agua,cocina con bombonas y un largo etc., nosotros llevaríamos una mochila con ropa para todo el camino, antimosquitos,bronceador solar, agua, y por supuesto nuestro saco de dormir, que alquilamos en el mismo Cusco y devolvimos a la vuelta. Solo debíamos dejarlos pagados de antemano y un documento de identidad como prenda. Pagamos por los 4 días, creo recordar unos 15€ cada saco en una tienda de la calle Procuradores.

 

Teníamos la posibilidad de contratar a un porteador para que llevara nuestras mochilas, pero no creímos necesario al menos hasta probar como iba la cosa.

 

Quedó Ángel, el guía, en recogernos a las 7am junto a los porteadores y a dos extranjeros que se unirían a nuestro grupo. En total seríamos 4 turistas, mi marido y yo y 2 hermanas australianas de 22 y 24 años, 1 guía Ángel, 1 cocinero y 5 porteadores.

 

 

DÍA 1

 A las 7am puntual como nos dijeron, nos recogían en el hotel, recogimos de camino a las hermanas y nos marchamos en dirección al KM 82 donde empezaríamos el camino. Antes de salir paramos en la Plaza de Armas de Ollantaytambo para desayunar algo, comprar lo último que nos hiciera falta y de ahí hacia el puesto de control donde nuestro guía mostraría nuestra documentación, ya que no se puede acceder al camino si no se pasa el control con el nº de reserva que habíamos hecho con mucha antelación para asegurarnos sitio. En el parking de la zona compramos varas decoradas para ayudarnos luego en el camino, como apoyo durante muchos de los tramos mas duros.

 

Hacía frío, pero estábamos emocionados de la experiencia que íbamos a vivir y de lo que realmente nos esperaba vivir y sufrir.

 

Se suponía que el primer día era el mas suave de todos, ESO, SE SUPONÍA!!!, pero era el aperitivo de lo que nos esperaba.

 

Fuimos subiendo a través de los valles a lo largo del río Urubamba, disfrutando del paisaje del nevado y del glaciar Verónica. Alrededor de las 13.30hs paramos en el primer campamento para almorzar. He de decir que comimos de maravilla, comida sabrosa y muy abundante, demasiado creo yo, porque no éramos capaces de comer todo lo que nos ofrecían. Comida muy sana y equilibrada para el esfuerzo que íbamos a realizar.

 

Tras un pequeño descanso tras la comida, seguimos camino, pasamos Huillcaraccay, Patallacta, disfrutando del paisaje, sacando fotos y finalmente tras una subida hasta los 3000mts y unos 12º llegamos al campamento Huayllabamba donde nos esperaban con un té caliente y algo de picar en la tienda comedor que teníamos para nuestro grupo y que montaban y desmontaban a diario los porteadores.

 

Descansamos un rato, nos lavamos como pudimos ya que allí no hay duchas, así que como los gatos. Había WC, pero el estado de limpieza era deplorable, así que era mas saludable ir por el campo. Es una verdadera lástima que estas instalaciones donde llegan a diario muchos turistas, no tengan personal que pueda ofrecer al caminante, servicios limpios, porque el camino se paga y al menos se espera unos baños donde se pueda entrar a lavarse,etc. Ojalá esto con los años, se mejore, es por el bien de todos.

 

A eso de las 19.30hs nos avisaron de la cena, una buena sopa de verduras con quinua, un cereal muy rico, ensalada, carne y postre. Todas las comidas las hacíamos con nuestro guía y charlábamos de que íbamos a hacer al día siguiente,etc.

 

Como nos teníamos que levantar muy temprano 5.30am, todos nos fuimos a dormir muy pronto.

 

Día 2

A las 5.30am en punto nos despertaba el ayudante del cocinero con un calentito té de coca para espabilarnos y una palangana de agua tibia para poder lavarnos y no quedarnos helados, ya que por la mañana hacía bastante frío y humedad. Una vez vestidos y recogidas las mochilas, pasábamos a desayunar, pan tostado, tortas, incluso crepes con manjar blanco (el dulce de leche peruano), lo que quisiéramos de beber caliente, fruta. En ese momento Ángel nos entregaba una bolsa con fruta y un tentempié para el camino.

 

Éste es el día mas duro de todos, se sube hasta los 4215mts durante 6 horas, por un camino en ciertos momentos demasiado duro, terreno irregular, mucha humedad, “escaleras” de piedra, pero con unas vistas increíbles. Por eso y tras comprobar el 1º día que llevar la mochila que nos pesaría unos 7-8kg, preferimos pagar porque me llevaran mi mochila. Y menos mal!!!

 

Os puedo asegurar que hubo momentos de la subida que pensé en volverme, pero debía seguir, me lo había prometido. Tuve que parar con mucha frecuencia, la altitud hacía mella en mis pulmones y al ser asmáticas el esfuerzo era mayor, pero llegué y nos sacamos una foto para inmortalizar el momento. Una extenuante subida.

 

Durante la misma pasamos por la aldea de Huayllabamba hasta el paso de Warmihuañusca (4215mts), y seguimos disfrutando de unas espléndidas vista al valle. Tras el punto mas alto, nos esperaban casi dos horas de bajada, solo escaleras de piedras irregulares hasta el campamento de Pacaymayu, donde nos esperaban nuestras compañeras australianas que había hecho todo el recorrido en 5.30hs, a una velocidad impresionante, para almorzar y descansar, ya que el esfuerzo había sido grande y realmente estábamos cansados.

 

Tras asearnos un poco, nos fuimos a dormir una siesta  hasta la hora del té a las 17.30. Como estábamos a mucha altura, al caer el sol, empezaba a hacer frío y no apetecía dar muchas vueltas, así que optamos por charlar en la tienda-comedor y jugar a las cartas.

 

Tras la cena a las 19hs, nos fuimos a dormir porque el siguiente día iba a ser con menos subida pero mucho mas largo, y con lo cansados que estábamos, pensamos… que bin vamos a dormir esta noche, aunque sea en el duro suelo de la tienda de campaña. Pero…. eso de las 22hs comenzó a llover, pero llover!!, en mi vida he visto llover con esa fuerza y esos truenos que no tenían fin, parecía que se iba a caer el cielo. El frío empezó a apretar y lo que la 1ª noche incluso pasamos algo de calor con el saco de plumas, ésta no había manera de entrar en calor, un frío muy intenso. Nos pusimos toda ropa, el chaquetón, mallas, pantalón, guantes,gorro,bufanda,todo,todo. Nadie durmió esa noche, era imposible, el ruido de los truenos era tal que era imposible conciliar el sueño. Fue una noche muy larga y nosotros tuvimos mucha suerte, nuestro campamento estaba bien preparado, buenas tiendas sin agujeros, pero hubo gente que en su campamento a la media hora tuvieron que salir de sus tiendas porque se les inundaba.

 

 He de aclarar que hay muchas agencias que salían el mismo día que nosotros y el campamento es conjunto, cada grupo tiene su espacio para acampar.

 

DIA 3

 

No veía la hora para que vinieran a darnos el té de coca para así echarnos algo calentito en el cuerpo y luego desayunar fuerte para recuperar las fuerzas. La palangana de agua caliente para lavarnos. Menos mal que ya no llovía y de hecho ya no volvió a llover más. Ángel nos entregó la bolsa del tentempié antes de salir.

 

Las montañas estaban nevadas, el paisaje era precioso, con cascadas por todas partes, y por suerte un día de sol nos esperaba para la jornada mas larga.

 

A pesar del frío, a la media hora de empezar a andar, ya íbamos en manga corta, tirando de mochila, esta vez sin los sacos de dormir que por un módico precio, uno de los porteadores llevó todo el trayecto, tanto los nuestros como de las hermanas australianas. Parece que no, pero 1kg extra a la espalda, pesa cuando lo llevas muchas horas.

 

Hasta que los músculos respondieron, fuimos mas lentos en la 1ª hora. El camino iba a ser por antiguos restos arqueológicos cubiertos por un denso bosque tropical. A medida que íbamos subiendo, pudimos ver que nos adentrábamos en la selva. Había muchísima humedad y hacía mas difícil el respirar y hacía calor.

 

Antes del almuerzo visitamos Runkurakay  a 3800mts, con unas vista desde este mirador eran impresionantes y desde allí pudimos apreciar donde habíamos dejado el campamento,luego subiremos hasta los 3950mts y bajaremos a Sayacmarka a 3600mts, pasamos por el túnel inca y seguir caminando por caminos esculpidos en la montaña y en algunos que no se podía mirar hacia abajo por el vértigo que daba, llegamos a Phuyupatamarka a 3600mts. Todos estos recintos arqueológicos están estratégicamente ubicados y de donde se divisaba todo el valle . Nadie pasaba desapercibido desde estos miradores. Muchos eran tipo almacenes donde reponer víveres y poder el camino.

 

En esta zona se aprecian las montañas nevadas de la Cordillera Andina. Empezamos a bajar por espacio de 2 hs. Por un camino en la selva, algunos tramos algo resbaladizos por el verdín en las rocas, vimos pájaros tropicales, monos,etc y llegamos finalmente al camping en Wyñaywayna, ya a una altura menos agotadora, 2700mts.

 

Aquí si nos podíamos duchar con agua tibia por 5 soles, era una ducha un  poco chunga, pero el poquito de agua sabía a gloria tras 3 días lavándonos como los gatos a base de toallitas de bebés. Los baños eran igual que en todos los del camino, imposible entrar en ellos. Tras la ducha, nos prepararon un té, palomitas de maíz, compramos cervezas y cocacolas y esperamos hasta la hora de cenar.

 

Esa iba a ser la última noche juntos porque al día siguiente llegaríamos de Machu Picchu y esa noche nos despediríamos de los porteadores  que antes que nos levantáramos, ellos volverían al pueblo de Aguas Calientes en el primer tren.

 

Nos prepararon una cena especial de despedida Lo normal es que en este momento se le entregue una propina a los que hicieron el trabajo mas duro. Creo que nunca será suficiente porque había que ver al que llevaba a la espalda la mesa del comedor y las sillas, o el que portaba la cocina y la bombona, estos son tan solo 2 ejemplos. Gente encantadora, muy respetuosa, tímida,curtida por los esfuerzos que hacen casi semanalmente.

Nos despedimos de ellos agradeciéndoles en el alma todo su trabajo, le dimos la mano a cada uno y luego un sonoro aplauso. Como llevábamos una petaca de whisky, brindamos con ellos y celebramos que ya casi habíamos llegado a destino. Nos fuimos a dormir, por la mañana nos levantarían a las 4.00hs,

 

DIA 4

Antes de las 4.00hs ya estábamos despiertos, un grupo de porteadores  de otro campamento estaban recogiendo sus enseres y no estaban precisamente callados. Bueno, era nuestra última noche. Nos trajeron nuestro té y la palangana y esta vez debíamos aligerar porque teníamos que salir pronto porque había que pasar el último control de pasaportes y recibir el documento que habíamos completado todo el camino.

 

Amaneciendo, comenzamos la marcha hacia  el control, y por medio de la selva llegaremos a  Inti Puncu (Puerta del Sol), y en el trayecto  hubo tramos de escaleras  tan empinadas que había que subir casi a gatas. Nada mas pasar la puerta, Ángel, nuestro fantástico guía me dio un abrazo diciéndome que lo había conseguido y acto seguido pasé a la explanada-mirador de donde se veía todo Machu Picchu y sin darme me cuenta me puse a llorar de la emoción. Estaba cumpliendo mi sueño, pero solo pensé una cosa en esos momentos, en que había llegado hasta ahí  gracias a mi madre, fallecida en España 24hs después de haber comenzado mi gran viaje. Su entereza y fortaleza durante su enfermedad hizo que siguiera adelante y que no desfalleciera. Aún hoy se me emociono al recordarlo.

 

He de decir que es muy muy duro, hemos visto de todo, gente como las dos australianas que formaban parte nuestro grupo que los 3 primeros días iban como balas y el 4º se iban a morir por como se habían machacado los días anteriores. Hay que tener en cuenta que el 2º día se sube  hasta los 4215mts en 6 horas y luego 2 horas de bajada por escalones irregulares de piedras, el 3º son 12 horas caminando, solo el 1º y el 4º los que se caminan algo menos de 5 horas. Por eso digo que hay que estar muy en forma para aguantar. Yo al 2º iba a tirar la toalla, pero me dije, si he llegado hasta aquí, tengo que terminarlo. Tenía que conseguirlo por mi madre.

 

 Si optan por la 3ª opción, os recomiendo que os quedéis a dormir en Aguas Calientes y disfrutar de alguno de los balnearios, hay un hotel en particular que tiene Spa propio y si os apetece, volver a las ruinas al día siguiente para ver amanecer lo tenéis más fácil y merece la pena.

La vuelta, igual que la ida, tren y bus hasta Cuzco. Cuando llegamos al hotel a la vuelta de estos días tan duros, una ducha caliente y una cama de verdad no un saco de dormir en una tienda de campaña, nos supo a gloria. No tenemos edad ya para dormir así,jajaja (46 y 47 años).